Inteligencia Artificial y negocios: una guía para el despegue

 

Inteligencia artificial: ¿robots apoderándose de la humanidad?, ¿máquinas adueñándose de tu empresa? ¿esclavos de una inteligencia superior? Mejor dicho: evolución; agilidad de procesos y avances tecnológicos que ayudan a la humanidad. Todo lo que te rodea está lleno de IA y adivina qué; ¡te hacen la vida más fácil!  
 
Según un informe estadístico hecho por Microsoft titulado Ernst & Youngel 89 % de las compañías proyectan que la IA les será de ayuda para optimizar sus operaciones, mientras que el 74 % calculan que la IA les ayudará a captar nuevos clientes 
 
¿Ya tu negocio se digitalizó?  La inteligencia artificial puede ayudar a la empresa tanto a nivel interno como a nivel externo. La IA te permitirá analizar datos en tiempo real; desarrollar productos a la medida de cada comprador; reducir márgenes de error e incluso mejorar la toma de decisiones. ¡Fantástico!, ¿no? 
 
Pues bien, en este nuevo #DynamicEvent nuestro CEO Jhon William Lora hablará de los procesos con Inteligencia Artificial que se pueden incorporar a tu negocio y cómo esto se traduce en beneficios.
 
La cita es este 22 de junio a las 7:00pm vía Zoom. Puedes obtener el link de registro llenando el formulario que está más arriba. 

¡Nos vemos!

Alan Turing, el difícil camino del padre de la inteligencia artificial

Alan Turing, un genio de las matemáticas que fue condenado por ser homosexual. Si no hubiera sido por los prejuicios y la crueldad de su época, ¿la humanidad habría avanzado más rápido de lo que se pensaba? 

Los comienzos de un genio 

Su padre Julius Turing era miembro del cuerpo de funcionarios británicos en la India; su madre, Ethel Stoney residía también en la India, acompañando a su esposo. Ambos querían que su hijo Alan naciera en Reino Unido así que regresaron a Paddington, donde Alan nació un 23 de junio de 1912. 

Desde muy temprana edad, estuvo interesado por la lectura y con sed de conocimiento. Tanto así que diseñó su propio laboratorio casero a los 8 años. 
 
Además de inteligente, el joven Turing era excelente atleta debido a que durante las huelgas generales en Inglaterra tuvo que recorrer 92km en bicicleta para llegar a clases. Este curioso hecho fue reconocido por la prensa local de ese entonces. 

Naturalmente, Alan Turing fue el primero de su clase en el internado Sherborne. A pesar de que no estaba de acuerdo con la manera cuadrada y rígida del sistema educativo de ese entonces y muchos profesores no les gustaba su independencia y ambición, Alan ganó la mayor parte de los premios matemáticos que se otorgaban. 

Así que las desavenencias con sus formadores no tuvieron mayor importancia; el chico siguió con su pasión y su singular habilidad para resolver problemas muy avanzados para su edad (16 años). 

 El amor rompe la fe 

Christopher Morcom fue un gran amigo y el primer amor de Alan Turing, ambos compartían una pasión por la ciencia. Morcom creyó firmemente en las ideas de Turing, pero falleció el 13 de febrero de 1930 por tuberculosis bovina. En ese momento, algo en Alan se quebró. Desde el deceso de su gran amigo y amor, su fe religiosa se fue al abismo y se volvió ateo.  

Esta muerte también lo empujó a obsesionarse con el entendimiento de la consciencia humana como algo tangible. A partir de aquí nació el primer cuestionamiento conocido sobre la inteligencia artificial. Sin embargo, siguió creyendo en el alma después de la muerte. 

En su época universitaria, Turing ya no se esforzaba como antes y suspendió sus exámenes finales varias veces, por lo que tuvo que conformarse con su segunda opción universitaria: Cambridge University.

Tras su graduación, estuvo recibiendo enseñanzas de otro gran matemático llamado Godfrey Harold Hardy. En 1935 Alan fue nombrado profesor del King’s College de Cambridge. 

Entscheidungsproblem y nazis (¿Entsche qué?) 

En 1936 publicó un artículo sobre “números computables”, con una aplicación al Entscheidungsproblem, que se traduce literalmente como “problema de decisión” y fue el origen de la informática teórica. Turing demostró que había problemas que no se podían resolver mediante un algoritmo.  

Alan Turing llegó la conclusión de que no existe un algoritmo que pueda determinar si una operación será finita o no. Él predijo que las maquinas “se colgarían” (proceso que incluso sigue pasando hoy en día). 

El “bucle” infinito es lo que sucede  cuando una computadora se queda cargando algo de manera permanente y la única manera de arreglarlo es desconectándola del enchufe o reiniciándola.  

En septiembre de1938, el gobierno británico lo llamó para romper códigos Enigma. Máquinas codificadas del gobierno nazi que transmitían órdenes desde un submarino en el Atlántico. Alan desempeñó la misión exitosamente y nacieron las máquinas Bombe, dispositivos electromecánicos, construidos exclusivamente para romper los códigos de Enigma. 
 
Inteligencia artificial en el siglo XX 

Turing también intervino en el diseño de la ACE (Automatic Computer Engine), un ordenador digital capaz de almacenar un programa en su memoria. En 1947, Alan Turing dirigió el Computing Machine Laboratory de Manchester, donde desarrolló un nuevo ordenador, el MADAM, el cual tenía más capacidad que ACE.  

Alan estaba muy sumergido e interesado en la inteligencia artificial, su mejor contribución al campo teórico fue el estudio de máquinas de computación e inteligencia (1950). Su contenido establecía las bases de la inteligencia artificial y proponía un tipo de prueba, el test de Turing, para determinar si una máquina es inteligente o no. 

El test Turing consistía en que una persona en el papel de juez, se coloca en una habitación y, en otra, una persona y un ordenador. El juez tenía que determinar quién es quién a partir de sus respuestas escritas, si no los distingue, significa que el ordenador ha superado la prueba. Hasta hoy, ningún computador ha pasado la prueba. 

La homosexualidad como crimen y enfermedad 

Tras el suceso histórico de los códigos Enigma, en 1952, Turing tuvo un incidente con su pareja, Arnold Murray y Alan fue detenido por su homosexualidad y condenado. Aunque fue puesto en libertad condicional, fue sometido a un cruel tratamiento con hormonas para “curar” su “condición”. Esto le ocasionó muchos problemas de salud y una depresión que lo llevó al presunto suicidio el 7 de junio de 1954. Aún hay rumores que rodean la muerte de Alan; la causa fue ingerir una manzana con cianuro. 
 
55 años después, el 10 de septiembre de 2009. El primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, se disculpó en nombre de su gobierno por los tratos que recibió Alan Turing durante sus últimos amargos años de vida. Esto ocasionó que las personas se movilizaran solicitando que el Gobierno pidiese disculpas oficiales por la persecución de Alan Turing. Sin embargo, en 2012 el gobierno británico de David Cameron denegó el indulto hacía Turing. 

Alan fue una importante figura para la matemática, la ciencia y la humanidad. A lo largo de la historia su imaginación científica ha sido fundamental para la construcción de muchos dispositivos tecnológicos que nos hacen más sencilla la cotidianidad.  

Pero aún nos preguntamos, ¿qué más pudo haber hecho Alan Turing de no ser por prejuicios tan banales? ¿cuántos genios no han sido arrastrado a injusticias por su orientación sexual? 
 
 
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