Millennials y Generación Z en el ámbito laboral ¿por qué les cuesta tanto encontrar trabajo?

“Estamos buscando jóvenes entre los 20 y 25 años, recién egresados de la facultad y con 10 años de experiencia para ocupar un puesto con paga de sueldo mínimo” ¿te resulta familiar este texto? Parece exagerado, pero no lo es, basta con ingresar a un portal de empleos y observar cómo los reclutadores de una manera absurda solicitan los cargos y el salario es incluso peor. 

Los Millennials son aquellas personas nacidas entre 1982 y 1995, la generación Z son personas nacidas entre 1995 y 2005. Estos jóvenes son los más preparados y, sin embargo, son los que más han tenido difícil la búsqueda de empleo y los más afectados por las crisis económicas que ha habido en todos estos años. 
 
Normalmente los anuncios en plataformas de empleo lo hacen reclutadores ajenos al entorno o departamento del puesto que están solicitando, ya que le dan una información corta o nula con respecto al cargo y recurren al infalible internet donde hay tantas páginas que no se puede escoger solo una. 

Imagínate ser un joven que quiere ganar experiencia en el sector en el que está estudiando, pero para esto te piden experiencia que obviamente no tienes porque hay ganarla en un entorno donde no te contratan, bastante confuso ¿no? 


Pero ¿por qué tanto conflicto para contratar Millennials  y Gen Z llenos de vida y futuro por delante? Hay 3 aspectos que, si bien no son generales, influyen en la idiosincrasia de las empresas, lo que ha hecho que estas generaciones se tengan que esforzar muchísimo más y tratar de demostrar de qué son capaces de otras formas.  
 
Las tres principales razones son las siguientes: Falta de madurez, experiencia y compromiso; y lamentablemente, tienen mucha razón en ello ya que en la preparación academica (más que todo en la educación media) no es la adecuada para la “vida laboral real” 

Falta de madurez 

Esto resulta en conflictos en el ambiente de trabajo, ya que la madurez emocional es necesaria como profesional para poder llevar a cabo bien tu trabajo. La falta de madurez emocional puede llevarte a tener problemas con tu propio jefe, ya que te conviertes en una persona que no es capaz de recibir órdenes y ejecutarlas sin objetar cualquier cosa, o, hacer la tarea de mala gana solo porque no querías la actividad. 

La madurez se obtiene en torno a las experiencias laborales y de la vida, y uno decide de manera consciente o no, qué hacer con esa experiencia y como dirigirla. 

Falta de experiencia 

Esto tiene más que ver con la empresa, ya que la inversión en una persona sin experiencia sería mayor ya que tienen que tener la capacitación necesaria para desarrollar bien el trabajo. También se le suma los riesgos y errores que puede cometer alguien sin experiencia, es algo que las empresas quieren evitar a toda costa y es algo lógico, a nadie le gusta perder. El error de esto es que piden experiencia en todo, dejando sin oportunidad a los recién egresados que nunca han trabajado ¿cómo obtienen la experiencia si no le dan la oportunidad? 
 
Falta de compromiso 

La implicación intelectual y emocional de los colaboradores de la empresa, esto se refiere al sentido de pertenencia del empleado con la empresa. ¿Cómo espera la empresa ver resultados positivos cuando no notan el compromiso hacia la misma? Al no estar en sintonía con la visión de la empresa, no das lo mejor de ti para alcanzarla y es lo que muchas empresas evitan en un equipo de trabajo: la falta de compromiso por parte de inexpertos jóvenes, que pueden hacer berrinches por no realizar actividades que ellos quieren. 

¿Cómo se puede solventar esto? 
 

Todo yace en la educación. En el bachillerato no te enseñan aspectos básicos de la vida como finanzas básicas, inteligencia emocional, lo básico de negocios y transformación digital.  Ésta es la famosa brecha entre educación y empleo. 

En el año 2014 la Asamblea General de la ONU proclamó el 15 de julio como el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, para divulgar la importancia de impulsar a los jóvenes a través de la adquisición de habilidades y destrezas que les permitan acceder al mercado laboral global. 

Las instituciones educativas tienen que reformar y replantearse algunos métodos de educación para preparar a esos niños y adolescentes para la vida real, como se expuso anteriormente, las tres razones principales son muy apegadas a la inteligencia emocional, algo que no se enseña con frecuencia. 
 

Las universidades y empresas deberían tener más colaboraciones o alianzas con centros de formación. Son varias las investigaciones que destacan la necesidad de que las empresas tengan un papel más activo en la definición de la educación del futuro. 

 
Los jóvenes están llenos de ideas innovadoras, creativas y que pueden dar un giro a la concepción que originalmente se tenía en la organización. Por esto y más las empresas tienen que evaluar los perfiles que buscan y dar oportunidad de entrevista a más jóvenes en sus jornadas de reclutamiento. 

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